miércoles, 11 de febrero de 2009

Tengo que contar esto...



Necesito contar algo que me ha ocurrido, se que va a ser difícil de creer, hay mucho escéptico y mas si se trata de algo que se lee en Internet…pero os puedo asegurar que esto es REAL, que ocurrió realmente ayer a la noche.




    Tras una larga noche de fiesta, no tanta como antaño pero larga al fin y al cabo para un hombre que roza ya la cuarentena, me dirigí a mi habitación procurando hacer el menor ruido posible y colarme en un susurro entre las sabanas de mi cama, si , había bebido , pero los efectos apenas eran ya apreciables y salvo ese apestoso olor a tabaco y otras sustancias psicotrópicas aun presente en mi camiseta nada ni nadie podría asegurar que acababa de llegar a casa tras una noche de fiesta.
    Y allí estaba yo, tumbado en mi cama, el silencio “ensordecedor” de una casa en un pequeño pueblo a altas horas de la madrugada se hace incluso pesado, solo la luz de mi nueva tele de plasma empotrada en la pared me hacia recordar que estaba ya en casa… O eran dos luces…pude apreciar como unos 50 cm mas debajo de la tele había otra luz ligeramente más tenue pero mucho más grande que acompañaba en color a la del leed azulado de mi televisor…inmediatamente pensé…-no debí acabar la noche con ese Brugal-Cola….- pero como dije antes, no había notado los efectos del alcohol al acostarme…y me resultaba tremendamente extraño, no era una simple visión doble lo que estaba ocurriendo, puesto que la luz no era similar en tamaño ni tampoco se extendía paralela y en horizontal, sino abajo. Era como si se alimentara de esta y se hiciera fuerte…-tonterías –pensé y finalmente caí en un profundo sueño.

    Y soñando debía estar cuando me vi en una fiesta en un lugar muy lejano, nada más y nada menos que en Chicago, en el estado de Illinois, Usa…parecía una fiesta o algo así en una residencia universitaria. En mi línea, me estaba dedicando a tocar la moral del niñato de turno retorciéndole la oreja delante de su novia para mofa de los colegas… ese tipo de vejaciones en mis años de estudiante estaban a la orden del día, no se por qué, pues realmente me considero alguien pacifico, pero supongo que cuando tienes cierta edad no piensas en las consecuencias y en el por qué de los actos, simplemente actúas y en un estado de frustración al que te puede llevar el sistema educativo nacional eres capaz de infringir dolor a un compañero por el simple hecho de que no te guste su cara llena de granos.
    Bueno, el caso es que hay estaba yo retorciendo la oreja a esa cara de paella cuando apareció en escena ese otro tipo de personajillos que abundan en la universidad y que a modo de “ejército de salvación” , formado “por buenos chicos” maduros y estudiosos que en sus ratos libres se dedican aparte de matarse a pajas , a "rescatar del malvado" a estos insignificantes especímenes menos favorecidos. Allí estaban ese pelotón, formado por cuatro chavalotes con cara de empollón recriminando mi actitud y sujetándome de piernas y brazos mientras yo me retorcía insultándoles, en mi forcejeo conseguí liberarme y tras propinar solemne puñetazo en esa cara de bobo que me sujetaba por la espalda, escapar por un pasillo Así debía sentirse a diario el cara de granos –pensé- puesto que eran ellos ahora los que estaban buscando camorra y yo era su maldita presa. Una puerta entre abierta al final del pasillo me pareció la escapatoria perfecta, pues era el despacho de nuestro tutor que a pesar de su evidente desocupación, un buen estudiante no osaría forzar y menos en la búsqueda de alguien que podría complicarte la diplomatura con un conflicto estudiantil. Craso error!, a escasos segundos de permanecer en la habitación note como alguien empujaba la puerta.



    entre la sombras puede adivinar la figura de uno de los perseguidores, que a pesar de la penumbra parecía saber muy bien donde me encontraba y se abalanzo hacia mi.
    Forcejeamos durante un buen rato, caímos al suelo, rodamos, y finalmente logre inmovilizar al ex salvador y ahora agresor, atando sus manos con el cable que colgaba del teléfono. Era todo mío.
    Toda una gozada, nada mas y nada menos que el capullo de Michel…era un chico enfermizamente atractivo a las chicas, un puto cerebrito y un jodido atleta…de nada le habían servido sus entrenamientos en el equipo de rugby y había logrado inmovilizarlo. Ahora había que divertirse un rato, claro…
    Busque en la habitación y en una de las sillas hallé el artilugio perfecto, una bolsa de plástico que contenía una camiseta del equipo de la universidad, era una de las camisetas del entrenador que esperaba un buen lavado tras toda una temporada sin ver el agua ni el jabón…
    -vas a tragar la esencia de tu maldito entrenador- le dije- y sin más premura de abalance sobre el bolsa en mano y le cubrí la cabeza con ella dejando que aspirara el sudor maloliente…como se retorcía el bueno de Mike…era peligroso ese juego pero me estaba provocando un gran placer…finalmente me dispuse a retirarle la bolsa, en ese preciso instante un fuerte dolor de cabeza me hizo perder el equilibrio y caí al suelo.
    Creo que me desmalle, aunque no llegue a perder totalmente el conocimiento, si la visión, pero aun así lograba oír voces, eran sus compañeros que habían acudido en auxilio de Mike…pero algo extraño estaba ocurriendo…podía oír como Mike seguía gritando dentro de la bolsa y respiraba con dificultad…y como sus buenos amigos reían a carcajadas y se burlaban del él,
    que estaba ocurriendo?
    -Dejemos que se muera ese maldito cabrón, el pagara por ello y mataremos dos pájaros de un tiro.


    Un sudor frío invadió mi cuerpo, quise levantarme y ayudar a Mike que empezaba a balbucear palabras que no se distinguían ya apenas, pero no podía, no era capaz de mover un solo músculo, cuando conseguí ya hacerlo era demasiado tarde, todos habían huido , todos menos Mike
    Permanecía en el suelo, con la bolsa en la cabeza y la asquerosa camiseta sudada asomando por ella. Un apestoso olor a heces y orines inundaba la habitación, la moqueta empapada eran la prueba de su procedencia, el cuerpo muerto de Mike había relajado sus esfínteres.
    Entonces comprendí el lío en el que estaba metido, las huellas en el cuerpo de Mike y las señales de violencia tanto en mi cara como en su rostro eran evidentes y nadie iba a dudar dado mi historial de quien había sido el autor de los hechos, todas las miradas irían en mi dirección y nadie iba a creerme.
    Corrí, salí pitando de allí, era terrible TODO LO QUE HABÍA OCURRIDO, y YA NO TENIA SOLUCIÓN, había UNA VERDAD, pero UNA VERDAD INCREÍBLE que NADIE PODRÍA DEMOSTRAR!!!
    , solo me quedaba huir…lo más rápido que me permitieran mis piernas, coger mi moto y todo lo que pudiera meter en mis alforjas y largarme lejos.
    Un par de minutos bastaron para recoger lo más valioso de mi habitación y Salí de allí a toda prisa sin percatarme de la presencia de mi tutor, que mientras bajaba las empinadas escaleras de la salida me llamaba. Pare en seco, estaba lloviendo a cantaros en ese momento, me estaba empapando y a él solo se le ocurre preguntarme por algo que tenía en el bolsillo trasero de mi pantalón y que sobresalía
    - lo vas a perder- me dijo. Palpe con mi mano derecha y encontré un papel con unas letras apenas legibles, de muy mala caligrafía, pero que logre descifrar
    -“ Desentiérrame, ayúdame a que se sepa esto”
    Era imposible! Mike no pudo escribir esto, no hubo tiempo …el estaba atrapado con las manos atadas a la espalda y una bolsa en la cabeza…continué mi huida sin contestar a mi profesor cuando note un fuerte dolor en un tobillo y caí al suelo golpeándome contra los peldaños de la escalera y cayendo finalmente al encharcado suelo…

    Y esa es la historia, en ese momento desperté en mi cama…gritando, agitado, tiritando de frío, llorando…me eché la mano a la cara aun tembloroso, seque mis lágrimas, pero…en ese momento descubrí que no eran lágrimas y el motivo real de mi tiritona…estaba empapado! Tenía el pelo mojado y lo que en un principio creí lágrimas escurría por mis mejillas, mi camiseta antes ahumada ahora estaba empapada y olía a humedad y barro…aun tiemblo recordando aquella luz que no había prestado atención y que en ese momento apareció de nuevo acompañada de una multitud de luces mas y que me hipnotizo durante un momento a la vez que oi en un susurro pero claramente estas palabras...
    -Cuenta esto....
    Ya es mediodía y os aseguro que HA OCURRIDO…la camiseta sigue al pie de mi cama , no tengo valor para recogerla y escribo esto porque estoy seguro que el tal Mike EXISTIÓ y que aunque yo no tuviera nada que ver en esa historia, por algún motivo el vino a mí para que yo contara esta historia…tal vez alguien que él desea que sepa lo que ocurrió lee mi blog…y él lo sabe y ha venido a buscarme…no lo sé, solo sé que no estoy loco, anoche no tome drogas y solo bebí unas cuantas cervezas.
    No llovió anoche…, esta mañana había una tremenda helada y ni gota del líquido elemento. No sé que pudo ocurrir, solo deseo terminar con esto y que Mike descanse ahora en paz.

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