miércoles, 15 de junio de 2011

La Vespa de Nico

Nico era un chico majete, amigo de sus amigos, de una familia bien y con un trabajo que le permitía pocos lujos, pero que le aportaba otras satisfacciones que no se pagan con dinero; era mecánico en un taller de motos y le encantaba estar todo el dia enrredando en caharros viejos, llenarse las manos de grasa y enfrentarse a grandes retos, como cuando aparecía un chaval con una Benelli gripada o con un viejo motor de Triumph. Aparte de eso le encantaba montar su vieja vespa, herencia de su abuelo y que mimaba y daba los cuidados propios de la edad de su viejo cacharro.


    Pero Nico no era feliz, tenia el trabajo que quería, una chica estupenda estaba hasta las trancas por él, un buen puñado de amigos que estaban como una cabra y dispuestos a vivir cada fin de semana como si fuera el último, ademas de una familia que le adorab; pero cada vez que semtía rugir uno de esos motores ingleses en el taller...Sí, el tenia su vespa que le llevaba y le traía, e incluso una vez se embarcó en una aventura con ella y un puñado de amigos se fueron hasta el Elefantreffen!...pero él soñaba con algo más, tener una vieja Triumph o Norton bajo sus nalgas era su mayor sueño, y como suele suceder con estas cosas, llegó la moda café racer y cada vez aparecían más y más chavales que habían desempolvado esos viejos hierros del garage del abuelo y se los llevaban para una puesta a punto, A EL!!! parecía como si el destino se burlara de él y le resfregara por las narices aquello que él tanto ansiaba.

    Un buen dia Nico se enamoró de una bonita Boneville a la cual su dueño había dejado abandonada en el taller despues de someterla a cirujía de la fina, parece ser que la fábrica donde trabajaba el menda cerró y ya no habia dinero suficiente para abonar su jugosa factura...Era su oportunidad! Nico habló con el dueño de su cacharro y tras largas negociaciones consiguió sacarsela a buen precio, entregandole a cambio además su vieja y querida Vespa como parte del pago.



    Que feliz era Nico con su bonita Triumph! los sábados cuando cerraba el taller le sobraba tiempo para vestirse de cuero y poner rumbo a cualquier comarcal para disfrutar de las curvas, el aire en la cara y su bonita triumph...

    Pero en una de sus salidas domingueras, Nico hizo una breve parada en un bar de carretera, donde por suerte o por desgracia se topó con un club de harlystas que tenían sus brillantes máquinas expuestas junto a la terraza...

    Nico se quedo un rato mirándolas y tras montar en su moto ya sabía que la felicidad se encontraba encima de un hierro de milwakee, su cuerpo le pedía engranar marchas a ritmo de rock and roll!

    Nico paso un tiempo muy angustiado, quedándose hasta muy tarde en el taller, trabajando sábados y festivos, todo era poco para conseguir su sueño, tal era su obsesión por esa harley que ya no veía con los mismos ojos a su querida triumph que finalmente acabó cogiendo polvo relegada en un rincón del taller.

    Tras un tiempo y con no pocos sacrificios, tantos que hasta perdió contacto con su novia (llegando a tener noticias de que un tal "carapelo" se lo habia hecho con ella) Nico consiguió la pasta y corrió hacia el taller de un colega que tenía una bonita Sportster 1200 a la venta, fue como si le hablara...su triumph y un buen fajo de billetes bañados en sudor de muchos fines de semana fueron suficientes para que Nico fuera feliz de nuevo olvidando a aquella zorra consentida y su "carapelo".

    Pero su felicidad duro poco...concretamente hasta que Nico ingreso en aquel M.C. con el que se topó aquel sábado en la carretera y empezaron a llamarle Nico "el de la pequeñeca"...la güasa no tenía mayor importancia, todos apreciaban a Nico, siempre pasaban el día gastandose bromas como buenos amigos...pero él...ya había dejado de disfrutar conduciendo su Sportster...quería algo más...NECESITABA más.

    Y, como era de esperar, Nico sucumbió a sus deseos más bajos y vendió lo que más quería en este mundo,la herencia de su padre, por y para lo que habia vivido toda su vida, su taller. Lo que fuera para conseguir su sueño dorado , una Electra Screemen Eagle 1800.
    Bufff Nico pasó de la noche a la mañana de ser "el pequeñeco" a ser "el animal" todos fliparon al verle llegar al club montado en semejante...armario??


    La felicidad de nuestro amigo duro poco cuando vió como su admirada Screemen eagle y su culo calefactable era incapaces de entrar por la estrecha puerta del garage del club y se veía relegada a custodiar la puerta mientras todos sus amigos bebían y reían dentro desmontando sus hierros y sometiendoles a bonitas transformaciones, con mejor o peor gusto , dicho sea de paso...

    Nico ya no era el mismo...la bebida fue su consuelo y poco a poco los amigos del club le fueron dejando de lado...él necesitaba más, pero sin curro y sin dinero no podía hacer frente a un nuevo cambio de montura, entonces un día, tirado en la puerta del local donde sus hermanos lo habían dejado tras romper varios vasos y alguna cara, vió pasar a un chaval en su vespa, libre como el viento, sin preocupaciones, con el bocata en su cofre y una sonrisa entre oreja y oreja, Nico se vio a si mismo cuando era joven, con sus ilusiones, sus amigos; recordó las tardes en el parque con su novia jamona, las excursiones en vespa , aquellos viajes temerarios con sus amigos...y quiso volver a ser el que era, quizás pudiera recuperar la esencia, dejar aquel tugurio infecto, esos nuevos hermanos y hacer todo lo que siempre soñó, viajar y...

    Pero cuando giró la vista para echar un vistazo a su flamante electra vió como el chaval de la vespa había aparcado a su lado, lo que parecía ser el cofre donde llebaba el bocata del curro no era mas que un baúl con un montón de cables y un ordenador portátil con el cual había llegado a las entrañas de su electra y logrado engañar su su mega-super-centralita electrónica.

    Pasados unos breves segundos, el chaval estaba ya a lomos de su lujosa moto y salió chillando rueda...quedó impasible...sus hermanos al oir el ruido salieron corriendo del local pensando en que era Nico que, borracho de nuevo, había dado con los huesos en el suelo como hace menos de una semana...y atónitos observando el panorama se giraron a mirar a Nico gritándole y dandole patadas -"Levanta subnormal! te acaba de birlar la moto ese niñato!-Le gritaban.

    Pero Nico con voz tranquila, tal vez aún bajo los efectos del ultimo trago de Jacks, tal vez por que en ese momento se sintió el hombre más libre del mundo dijo: -déjale al chaval, que sepa lo que es cumplir un sueño y darte cuenta de que ya no tienes los pies en el suelo.

    Cuando acabó la frase Nico ya estaba montado en la vespa con el casco puesto y rumbo a la Gran Vía, en busca de su novia jamona y FELIZ por fin de ser el que era, el que habia sido siempre.

    ---------------------


    Un ruido sordo irrumpió en la Gran Via aquella noche, Nico calló al suelo junto al portal de una chica jamona que parecía no creerse lo que acababa de suceder; un estruendo infernal rompió aquel silencio irrumpiendo en la dantesca escena: un montón de harleys a escape libre atravesaban de lado a lado la calle sin mirar lo que alli quedó en el suelo tras el disparo de uno de ellos sobre el cuerpo de Nico.

    Sus hermanos no aguantaban la traición, Nico nunca pudo haber comprado esa moto con lo que le dieron por un taller hipotecado, faltaba coca en el local y cuando se marchó en la vespa dejó una buena bolsa tirada en el suelo, no tardaron mucho en comprender que nunca debieron confiar en alguien que vende su sueños y su vida por otra que no es la suya.

    La novia jamona vendió por Ebay la vespa y con lo que sacó esculpió una leyenda en la lápida de nuestro viejo amigo.





No hay comentarios: